Me da coraje haber perdido la costumbre de hacer reflexión al final del año, como también me da coraje llevar dos años sin soplar velas el día de mi cumpleaños...esas cosas NO se pueden permitir.
Así que ese será mi primer propósito, hacer mi reflexión anual y soplar mis 33 velas -con su deseo correspondiente, porque yo lo valgo, hombre ya-.
¿Y como ha sido este año para mí? ........ Raro.
Ha sido un año complicado pero a la vez feliz.
Un año que recordaré con mucha tristeza por la muerte de mi abuela.
Un año en el que me he dado cuenta que mi trabajo ya no me llena en absoluto y que solo soy una máquina delante de un teclado.
Un año en el que he descubierto dos facetas que me encantan y a las que me gustaría dedicarme mucho más, la ilustración y la fotografía.
Un año intentando sonreir y contagiar sonrisas -a veces sin éxito-
Un año en el que me he conocido un poco más a mí misma y sigo intentando superar muchas cosas.
Un año de ver crecer a mi hijo y aprender a disfrutar de todo a través de sus ojos.
Un año en el que he visto sufrir mucho a mi madre y he intentado estar a la altura.
Un año en el que me he dado cuenta de que el mejor regalo que le puedes hacer a alguien y a tí mismo es "tiempo".
Estas fiestas seguirán siendo raras, echaremos de menos a los que no están y disfrutaremos todos juntos...pero eso sí, este año he recuperado mis ganas de Navidad, de estar en familia, de preparar los Reyes con ilusión...tengo unas ganas locas de verle la carita al gordi la mañana de Reyes, me lo voy a currar.
Y un año lleno de vuestros comentarios, apoyo y fidelidad -sigo flipando con esto del blog-
¡¡Muchísimas gracias por estar ahí!!
Y de corazón,